“Entre tres y cuatro minutos”. Ese sería el promedio que, según anunciaron en repetidas oportunidades funcionarios -y hoy ex funcionarios- del área de Seguridad, tardaría la Policía en cubrir una denuncia que ingresa por el 911.
Sin embargo, para Juan Berrino (38), un vecino de Los Hornos, esa podría ser una frase de circunstancia.
En las últimas horas, cuando llegó a su casa de 132 entre 61 y 62, comprobó que había sido blanco de un robo. Y se comunicó con la central de emergencia. Pero curiosamente, no apareció ningún patrullero.
“Pasó una hora y media y tuvo que llamar a un familar, que es retirado de la fuerza. Recién ahí se dignaron a mandar a alguien”, contó con evidente malestar.
Los ladrones, luego de abrir una puerta lateral de una patada y, barretear una reja, se movieron a sus anchas por el interior del domicilio.
“Revolvieron todo. Encontramos todo tirado en el piso”, se lamentó en diálogo con este diario.
“Cuando llegué pasaron dos efectivos en moto, a quienes les pedí que entraran a revisar si los delincuentes estaban adentro, pero ya se habían ido”, indicó.
Se supo que, entre otros elementos de valor, le sacaron celulares y un GPS. También 5.000 pesos en efectivo.
Por último, Berrino indicó que “el barrio se puso peligroso. See ve que están estudiando los movimientos y, apenas uno sale, aprovechan para entrar. Ya hubo varios casos”.
SUSCRIBITE a esta promo especial